lunes, 9 de enero de 2017

No fue una feliz Navidad

Realmente, no pudimos decirles ¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!! a quienes son presos políticos.
Cómo pueden sentirse felices, quienes, teniendo más de 65 años, y hasta 80, están encerrados en mugrientas cárceles, acusados por supuestos delitos que hace más de 40 años, se habrían cometido en el marco de una guerra, que daba el estado contra la agresión terrorista internacional, que buscaba instaurar un régimen “socialista – castrista”

Cómo pueden sentirse felices, estos hombres mayores, que en esa época eran de jerarquías subalternas y cumplían sus funciones en estructuras armadas (FFAA, FFSS y FF Policiales), que eran del Estado y no del Gobierno de turno.
Cómo pueden sentirse felices, cuando la mayoría de ellos están solo procesados, y desde hace más años de lo que la ley estipula, aduciendo los jueces, que pueden escaparse o interferir en la investigación de la causa. Qué forma ridícula de emplear y violar un derecho con el solo fin de “venganza”. ¿Ahora, con más de 70 años, enfermos y sin recursos, van a escaparse para eludir la justicia? No responde a la más mínima lógica.
¿Ahora a más de 40 años de ocurridos los hechos que falazmente les atribuyen, pueden interferir en la investigación?
Qué mentira, si ya cuando los citan a las parodias de juicios, ya están condenados por los jueces prevaricadores y sumisos al poder político. La mayoría de los presos políticos se entregaron mansamente a los requerimientos de detención. ¿Por qué a ellos, para indagarlos, los detienen?, no como a la clase dirigente que saqueó el país, que los citan con fecha y hora para ser indagados. ¿Dónde está el principio de igualdad que debe existir en la justicia, para que esta sea una virtud del Estado?
Los jueces se escudan, no en el derecho, sino en una “política de DDHH”. También lo llaman “Memoria, Verdad y Justicia”, pero en realidad no es más que un “Plan sistemático de venganza”.
Cómo pueden estar felices, quienes se sienten como rehenes de una dirigencia y una sociedad que lava su conciencia con la prisión de casi 2.000 viejos que, en su momento, en el siglo pasado, hicieron bien o mal, lo que el Estado ordenó en su derecho de monopolizar la violencia.

Lean los diarios de los años `73 en adelante y verán las declaraciones de la clase política y dirigente, y el sentimiento que tenía el pueblo No sean hipócritas.
La Navidad es Paz y Unión. ¿Dónde está la Paz?
Seguro que no está en distorsionar la constitución, utilizando la justicia con parcialidad, desigualdad y falto de equidad.
Como dice el viejo apotema “para los amigos todo, para el enemigo ni justicia”
Y la unidad ¿Dónde está? La verdadera unidad parte, de la justicia, y en la honestidad y virtuosidad de la clase dirigente; cosa que no se ve, y estos son los ejemplos que se transmiten hacia abajo.
Mientras tanto, los presos políticos, que son casi dos mil, y sus familias, no tuvieron una FELIZ NAVIDAD.


Juan Sin Libertad